La campaña contra el TLC adelantada a mediados de junio pasado en Washington por la CUT, la CTC, la AFL CIO y otras organizaciones sociales norteamericanas y lo sucedido en la V reunión del Consejo Directivo de la CSA en Rio de Janeiro el 28, 29 y 30 de junio, nos dan una lección de lo que debe y no debe ser el comporta miento de las organizaciones de los trabajadores. La 100ª Conferencia de la Organización Internacional del Trabajo OIT, adoptó normas laborales para proteger a entre 53 y 100 millones de trabajadoras y trabajadores domésticos en el mundo. Este hecho ocurrido en Ginebra, Suiza, el 17 de junio del año 2011, estuvo acompañado de dos años de discusión sobre el convenio y por primera vez en la historia se debatió una norma laboral que valora el trabajo doméstico realizado en su mayoría por mujeres y que por muchos años ha sido invisibilizado. Colombia incorporó en la legislación nacional los convenios 151 y 154, de la OIT, mediante las leyes 411/97 y 524/97, siendo declaradas exequibles por la Honorable Corte Constitucional, desde esa época venimos insistiendo en que se de aplicación a las mismas y se garantice el derecho de negociación colectiva de los empleados públicos. En el gobierno del presidente Pastrana, acordamos con el Ministro de Trabajo, Angelino Garzón, una reglamentación de la misma y a la fecha desconocemos las razones por las cuales no se expidió el decreto respectivo.