Reconociendo La memoria: Memoria de los talleres para la reparación colectiva y la construcción de la memoria de la violencia Anti-Sindical en Colombia

Enviado por admin el Mar, 03/03/2020 - 13:31

Reconstruir la memoria de las víctimas de las violencias padecidas en medio del conflicto armado es un ejercicio político que requiere, al menos de legitimidad social fundamentación académica y responsabilidad ética, Ejercicio político, porque se desarrolla en un contexto en el que, de un lado, se pone en juego la voluntad del Estado para reconocer proteger y reparar a las víctimas, garantizando que los hechos que provocaron los daños individuales y colectivos no vuelvan a ocurrir y de otro lado, la decisión de las víctimas de reivindicar como sujetos de derechos, con capacidad de interlocución y de incidencia Legitimidad social porque rehacer esa memoria es impensable sin la participación directa de quienes se reclaman como víctimas, de quienes sobrevivieron o fueron testigos y de los sectores sociales directamente afectados Fundamentación acá médica, porque se necesita una visión histórica de los hechos, un marco de análisis de las causas que provocaron las violencias y de los efectos sobre los individuos, las familias y la sociedad en su conjunto, así como una caracterización tanto de las víctimas como de los victimarios y una aproximación a los intereses que motivaron las acciones violentas. Y, por supuesto, un marco ético para preservar la dignidad de las personas que hacen parte de la reconstrucción de la memoria y para evitar la revictimización que suele ocurrir cuando se escarba sobre el dolor que sigue presente, en la mayoría de los casos, sin que se haya hecho justicia. Ahora bien, cuando se trata de la memoria de las víctimas de la violencia antisindical, este ejercicio de reconstrucción está asociado a un imaginario colectivo que exige una mayor comprensión en torno al daño causado, si lo que se busca es formular propuestas para una reparación integral.

Esta visión multidimensional de abordar la reconstrucción de la memoria es el resultado del encuentro en forma de "Talleres para la reparación colectiva y construcción de la memoria de la violencia antisindical en Colombia", realizados los días 14,21 y 28 de septiembre de 2011 en la ciudad de Bogotá.

En su convocatoria confluimos el Instituto Sindical de cooperación al Desarrollo (ISCOD), la Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento (CODHES), la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), la Federación de Educadores de Colombia (FECODE) y la Central Unitaria de Trabajadores (CTC), instancias comprometidas en el Proyecto "Repara cien colectiva del movimiento sindical en Colombia Memoria histórica y garantía de los derechos de sus víctimas", coordinado por CODHES y ejecutado gracias a la cooperación internacional de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID),.

Este proyecto intenta contribuir, desde la fuerza moral del victo más de la violencia contra los sindicatos-al reconocimiento social y político del movimiento sindical como parte fundamental de un sistema democrático y a incentivar al Estado para que garantice el pleno derecho al ejercicio de la libertad sindical, ambos propósitos enmarcados en la lógica de la reparación colectiva. El esfuerzo se orienta a reivindicar la memoria de las víctimas del sindicalismo desde la verdad, la justicia y la reparación integral y a fortalecer el componente de derechos humanos de las organizaciones sindicales.

Lo anterior, teniendo en cuenta que el uso de la violencia contra el movimiento sindical colombiano es uno de los rasgos más caracteres ticos de la historia del sindicalismo en el país. Su persistencia y crueles manifestaciones sitúan a Colombia como el lugar más peligroso del mundo para el ejercicio de la libertad y la asociación sindical. Colombia está afectada por un prolongado conflicto armado interno que supera las cinco décadas y que continua sin triunfos militares y sin salidas políticas. Esta confrontación involucra a las fuerzas militares, la Policía y a grupos guerrilleros, que se complejiza con la influencia notoria del narcotráfico y de mafias que capturan estructuras del Estado, imponen normas sociales y permean a los actores de la confrontación armada, La fuerza pública ha confluido en forma reiterada con grupos paramilitares conformados en forma legal o ilegal para defender el establecimiento y enfrentar a las guerrillas y sus reales o supuestas bases de apoyo. En este contexto se ha generado una grave y sostenida crisis humanitaria y de derechos humanos que se expresa en masacres indiscriminada de civiles, asesinatos selectivos de líderes sindicales, sociales y políticos, desapariciones forzadas, desplazamiento, secuestro, refugio y otras manifestaciones de violencia y degradación de conflicto que afectan con especial dureza a la población civil.

Resultado de estos largos años de conflicto, el movimiento sindical ha sufrido irreparables pérdidas Según el Observatorio de Derechos Huma- nos y Derecho Internacional Humanitario del Programa Presidencial de Derechos Humanos de Colombia, durante el 2010 se registraron un total de 13 homicidios contra sindicalistas de diversos sectores y 15 homicidios en contra de docentes sindicalizados, con un total de 28 sindicalistas asesinados. Según misma fuente, entre enero y septiembre del 2011 se han registrado un total de 21 homicidios de sindicalistas, de los cuales 13 eran docentes sindicalizados, y 8 son afiliados a otros sectores. Según el sistema de información de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), entre el 1° de enero de 2011 y el 13 de diciembre de 2011 se han presentado un total de 456 violaciones al derecho a la vida, a la libertad y a la integridad física de sindicalistas colombianos. De este total, 24 sindicalistas han sido asesinados durante el 2011.

La violencia antisindical continúa siendo una práctica sistemática y de liberada en la que incurren tanto miembros de la fuerza pública como miembros de grupos armados al margen de la ley. Según la Escuela Nacional Sindical, entre el 01 de enero de 1986 hasta el 30 de agosto de 2010, un total de 2.842 sindicalistas fueron asesinados en Colombia Los efectos de estos niveles de violencia se reflejan en la disminución dramática del número de trabajadores sindicalizados y del número de sindicatos activos.

En el escenario internacional se han realizado diversos esfuerzos y más recientemente, en el nivel nacional para garantizar la legitima labor de los sindicatos y reconocer a sus víctimas En 2006 se celebró el Acuerdo Tripartito por el Derecho de Asociación y la Democracia, suscrito por representantes del Gobierno Nacional, de la CUT, de la Central General de Trabajadores (CGT y de la CTC en representación de los trabajadores y de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI), repare sentando los empresarios con el fin de procurar el cumplimiento de las políticas de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), priorizando la concertación, el dialogo social, la contratación colectiva, la libertad sindical, la defensa de los derechos humanos de los trabajadores y el derecho de asociación y libertad empresarial.

En 2011 el Congreso de la República de Colombia aprobó la ley 1448 o Ley de Victimas presentada por iniciativa del gobierno del presidente Juan Manuel Santos. Esta ley reconoce, por primera vez, la existencia diferenciada de las víctimas del movimiento sindical y contempla medidas específicas de protección y de reparación colectiva, asumiendo a las personas que ejercen la actividad sindical como grupo de especial protección.

En el marco de esta nueva legislación y en desarrollo del proyecto ISCOD CODHES, sobre memoria y reparación, se realizaron los talleres con las organizaciones sindicales cuya síntesis aquí presentamos. Gracias a la colaboración activa de las personas participantes se avanzó en la den titilación de un marco de comprensión histórica, política y social de la violencia ejercida contra los sindicatos, las particularidades y caracteres ticas de las victimas consideradas individualmente y los efectos de esta violencia en sus familias y en el conjunto de las sociedades locales en las que se produjeron los hechos, insumos valiosos para pensar método logias que contribuyan a identificar los daños ocasionados, los derechos vulnerados y las expectativas de reparación colectiva que enuncia la ley.

Los talleres fueron concebidos como conversatorios, espacios útiles para recordar, analizar y proponer los resultados pueden ayudar a construir metodologías para una apropiación de la memoria desde los actores sociales, en la perspectiva de ejercer derechos desde la ley de víctimas.

El primer encuentro realizado el 14 de septiembre, se enfocó en la importancia de la memoria histórica y sus diferentes aproximaciones y lecturas, y fue dirigido por Paula la, experta en temas de reconstrucción de memoria en situaciones de violencia complejas.

El segundo encuentro, tuvo como objetivo principal abordar el concepto de daño y brindar las herramientas conceptuales para comprender el alcance de este término. En este taller el Doctor Roberto Molinar, aporto herramientas para comprender el daño desde una perspectiva jurídica, requisito para realizar un inventario objetivo que permita un ejercicio desde el reconocimiento de la vulneración de los derechos individuales y colectivos.

El último encuentro, realizado el 28 de septiembre se enfocó en le den tipificación de las expectativas de reparación colectiva para el movimiento sindical a partir de la ley de víctimas y desde la realidad del movimiento sindical, y contó con la conducción del Doctor Carlos Lozano experto en reparaciones colectivas desde enfoques diferenciales.

La labor pedagógica y la motivación de estos encuentros estuvo a cargo de Yolanda Arciniegas, quien contribuyó al diseño metodológico y a generar un espacio de diálogo abierto entre los participantes que con seguridad servirá para los encuentros futuros que contempla el proyecto.

María José Romero y Diana Paola Diaz, integrantes del equipo jurídico del proyecto, diseñaron estos talleres como una estrategia para poner en común la experiencia de organismos internacionales como ISCOD, la práctica de organizaciones no gubernamentales de derechos humanos como CODHES, las expectativas de las organizaciones sindicales, la voz de las víctimas en el contexto de la violencia antisindical y el marco académico que permitió una mirada integral al experimento.

Por último, agradecemos a los y las representantes de las diferentes organizaciones sindicales que asistieron a los talleres de Bogotá, Antia quia y Córdoba. Agradecemos a ISCOD, CTC, FECODE, CUT Nacional, CUT Bogotá, ADEM (Asociación de Empleados Oficiales del Municipio de Medellín), ADEMACOR (Asociación de Maestros de Córdoba). ADIDA (Asociación de Institutores de Antioquia), a SINTRADISTRITALES (Sindi cato de Trabajadores Nacionales y Distritales), y al Centro de Atención a Víctimas de las Violencias y Graves Violaciones a los Derechos Humanos (CAVIDH). Ellos y ellas dedicaron tiempo, esfuerzo e insumos valiosos para la construcción colectiva de las memorias que a continuación presentamos.

Año de publicación
2012
Autor
Publicado por
Editorial Kimpres Ltda.
Idioma
Tipo
ISBN
975-958-57325-0-6
Lugar
Central Unitaria de Trabajadores CUT
Descripción física
108 paginas
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